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A salvo Reverencia Noche de Guardia II Noche de Guardia II

jueves, 17 de mayo de 2018

El castillo de los MacLeod

Si nos preguntaran por aquello que nos viene a la cabeza si pensamos en Escocia, una de ellas, sin duda, sería castillos. Escocia tiene muchos castillos distribuidos por toda su geografía. Algunos en mejores condiciones, y otros en peores. Entre estos últimos se encuentra el castillo de Ardvreck, un castillo creado por el clan MacLeod en la década de 1590, pero que en 1672 fue atacado por el clan MacKenzie, quienes conquistaron el castillo y las tierras colindantes. Como muchos castillos escoceses, el de Ardvreck tiene sus leyendas sobre fantasmas. Por un lado se habla del fantasma de James Graham, Marqués de Montrose, quien, según parece, fue apresado por los MacLeod y permaneció encerrado en las bodegas del castillo, hasta que el 21 de mayo de 1650 fue enviado a Edimburgo, donde fue ejecutado. Por otro lado, se cuenta la historia de una niña perteneciente al clan MacLeod, y cuyo padre aceptó la ayuda del diablo para construir el castillo a cambio de que le entregara a su hija para casarse con él. Una noche, la niña, desesperada, se arrojó a las frías aguas del lago desde lo más alto de la torre. Desde entonces se cuenta que se ha visto en alguna ocasión a la niña pasearse por las ruinas del castillo.

Como os digo, el castillo se encuentra en ruinas . Y donde haya una ruina, fácilmente podrá encontrarse un fotógrafo nocturno. Así que, como no podía ser de otra forma, a ese castillo había que hacerle la visita nocturna de rigor, arriesgándonos a encontrar al fantasma del Marqués o al de la niña :-)

El día que decidimos ir a fotografiarlo, por la tarde Rosario y yo fuimos a verlo. La idea era ver posibilidades, encuadres y planificar la o las fotos que haríamos.

Esa tarde nos hizo un tiempo bastante bueno, cosa que por la noche cambió. Así es, esa noche llovió bastante, pero como yo estaba "emperrado" en que tenía que llevarme foto de ese castillo, insistí en que fuéramos. Por suerte durante el camino desde Ullapool hasta el castillo, la lluvia cesó, así que la cosa se ponía de cara.

Cuando llegamos a las inmediaciones del castillo lo primero que hicimos fue recorrer la zona alrededor del castillo para no llevarnos ninguna sorpresa. A pesar de que ya lo habíamos visto bien esa tarde, nunca sabes qué te puedes encontrar cuando la luz del sol ha desaparecido. Lo único que encontramos es que, supongo que debido a la humedad del lugar y de que había llovido mucho esa tarde, el terreno estaba lleno de babosas (algo normal). Vimos también que, a pesar de que ya no llovía, el cielo estaba bastante cubierto, prácticamente en su totalidad. Como no sabíamos cuánto tiempo podríamos estar allí sin que nos cayera una buena, decidimos no perder más tiempo y ponernos manos a la obra.

Rosario se subió al castillo con una linterna blanca a la que, previamente, habíamos incorporado un filtro de color rojo con la intención de sacar luz roja por los huecos que había de lo que en su día debieron de ser ventanas.

Yo, por mi parte, cogí una linterna cálida potente y me encargué de la iluminación de la fachada. Antes de empezar, encuadramos, hicimos alguna prueba con diferentes parámetros y finalmente nos quedamos con aquellos en los que el cielo no quedara muy oscuro ni empastado. Tendríamos 30 segundos para hacer la foto, así que me iba a tocar pegarme alguna carrera para poder iluminar como yo quería. Y es que, a pesar de que el castillo no es muy grande, correr de un extremo al otro puede hacerse pesado, y más cuanto mayor fuera el número de carreras que tuviera que pegarme. Este número dependería de lo bien que se me diera la iluminación. El caso es que esa noche no estuve muy hábil con la linterna, así que como podréis imaginar, después de unas 10 carreras acabé agotado.

Tras este encuadre probamos alguno más, aunque debo decir que éste fue el que más me gustó. 

Aquí acabó nuestra historia en el castillo de Ardvreck. Debo decir, además, que, por suerte, esa noche decidieron no aparecérsenos ni el fantasma del Marqués de Montrose ni el de la niña :-)

Como siempre, si tenéis alguna duda sobre la foto, lanzadla y os responderé lo antes posible.

¡Hasta pronto!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 

Focal: 16 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 1600










lunes, 30 de abril de 2018

El Ocaso de una Civilización

La fotografía que os traigo esta noche es una foto a la que le tengo un cariño especial, pues me trae muy buenos recuerdos. Está tomada en el yacimiento arqueológico de Ercávica hace aproximadamente 2 años. En aquella época estábamos organizando nuestro primer curso de fotografía nocturna, cuyas prácticas daríamos, parte en el monasterio de Monsalud, en Córcoles (Guadalajara), y parte en Ercávica. Para publicitar el curso necesitábamos crear carteles con fotografías tomadas en los sitios donde íbamos a hacer las prácticas. Esa noche Luis y yo pedimos permiso para visitar el yacimiento de Ercávica y allí fuimos. Entre las fotos que tomaríamos esa noche, teníamos claro que una sería la que esta noche os muestro. Se trata de los restos de una de las columnas del Foro. Ya en nuestra primera visita al yacimiento, éste fue, quizá, el elemento que más nos llamó la atención. En aquella ocasión, la visita la hicimos en verano, así que sabíamos que esa noche quien mandaba era la Vía Láctea. Todo era cuestión de planificar bien la toma para saber por dónde y a qué hora saldría.

En esta ocasión las condiciones iban a ser muy diferentes. No habría Vía Láctea, pero tendríamos amanecer lunar, así que, ¿por qué no volver a fotografiar la columna, pero en un ambiente diferente?

A la hora que esperábamos la luna empezó a salir. En ese momento, nosotros ya estábamos preparados para colocarla en nuestro encuadre a la derecha de la columna. La iluminación no fue muy complicada: por un lado, luz principal desde la derecha. Por otro  lado, luz de relleno desde la izquierda. Este esquema de iluminación te garantiza que tus fotos no queden planas, es decir, que los objetos que iluminas tengan apariencia tridimensional. No sé qué opinaréis vosotros, pero yo considero que éste es un punto muy importante. Creo que iluminar de una forma coherente es lo que le da credibilidad a una foto. Por ello intento trabajar al máximo la iluminación en las fotos que hago con mis compañeros de Luces del Pasado, con otros fotógrafos, o solo. A veces sale mejor, otras peor, pero siempre pensamos la iluminación que vamos a aplicar en la fotografía, pues en unas mismas condiciones, diferentes iluminaciones darán fotos muy distintas unas de otras.

El tipo de linterna que usamos para iluminar fue de luz cálida, de la misma marca que usamos siempre, Maglite, en diferentes modelos. Es la marca con la que empezamos, es la marca con la que seguimos trabajando, y es la marca con la que, a día de hoy, nos sentimos más cómodos.

Como utilizamos luz cálida, para poder evitar el color amarillento de este tipo de luz, lo mejor, lo recomendable, es usar un balance de blancos especial para luz incandescente (aproximadamente 3000K). Con ello eliminamos o disminuimos ese tono amarillento que pueden tomar los objetos iluminados con este tipo de linterna.

Y poco más. Como siempre, si tenéis alguna duda, podéis preguntármela y os responderé lo antes posible. 

Muchas gracias por dedicarle tiempo a leer esta entrada. Espero que os haya gustado!

Los datos EXIF:


mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 2000







martes, 24 de abril de 2018

Apartamento de Verano

Siempre he pensado que unas vacaciones en pleno campo son el mejor plan para descansar y desconectar de la rutina diaria. Conectar con la Madre Naturaleza es la mejor forma de conseguir una completa desintoxicación mental e incluso física. Ahora bien, cuando me puse a buscar un apartamento rústico lo último que esperaba era una casita formada por cuatro paredes y un techo. Sin muebles, sin luz, sin agua... vamos, ni una simple silla donde poder sentarme para contemplar las maravillosas vistas que por el ventanal podría encontrar. En fin, que no vuelvo a alquilar un apartamento sin ver fotos del mismo.

Bueno, como imaginaréis, esto es una broma y la fotografía que hoy podéis ver no es la foto de ningún apartamento que haya alquilado. De lo que se trata es de los restos de una antigua vivienda celtíbera localizada en Tiermes.

La noche que Felipe, Luis y yo tomamos esta foto era la segunda vez que yo visitaba el lugar. La primera vez me llamó la atención esta construcción, pero la noche no fue la mejor para sacar una foto en condiciones. Sin embargo, en esta ocasión, la visita la hicimos una noche de verano, y la Vía Láctea se encontraba en un punto del firmamento ideal. Se encontraba en un punto que podría observarse desde el interior de la antigua vivienda. En un momento determinado se me encenció la bombilla, y se lo comenté a Luis y Felipe. Como esperaba, le idea les gustó, así que en un momento de la noche nos acercamos a la excavación rocosa y pensamos cómo hacer la foto.

El espacio disponible en el interior no era el mejor así que decidimos que la mejor opción era usar un objetivo lo más angular que pudiéramos. Saqué mi Samyang de 14mm y lo acoplé a mi Canon 6D, y ésta la coloqué en el trípode. Buscamos el mejor encuadre y cuando lo obtuvimos pensamos en la iluminación. Finalmente, sólo 2 de nosotros se encargarían de la iluminación. Como podéis imaginar, la principal se dio desde el exterior de la "vivienda de lujo" hacia dentro. Un tipo de luz diferente en esta clase de fotografías, donde, generalmente, la luz sale desde el interior del reciento hacia el exterior. Una luz fuerte y directa. La otra luz que debíamos dar era una luz de relleno en el interior de la vivienda. Una luz suave, difuminada, pues la intención no era más que evitar que el interior quedara como un espacio negro.

Una foto que nos gustó mucho y que no requirió más que 3 ó 4 pruebas hasta encontrar el punto de las luces. Y es que a veces no es necesario complicarse mucho la vida para conseguir una foto que pueda satisfacerte

Los datos EXIF:


mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/4
ISO: 4000


martes, 27 de marzo de 2018

Tractor Pastor

Con lo que me gustan los vehículos abandonados y hoy acabo de ver que hace casi 4 meses que no subo al blog ninguna foto de coches, camiones, grúas… En fin, eso lo arreglamos ahora mismo. La foto que os traigo es la de un tractor cuya localización me dio Luis, y es que la noche que fui a fotografiarlo, Luis no podía venir. Ni Luis, ni ninguno de los miembros de Luces del Pasado, salvo yo. Pero eso no quiere decir que fuera solo. Rosario me quiso acompañar y se lo agradezco, porque con su ayuda costó mucho menos hacer la foto. Además, generalmente, el que haya alguien del género femenino cuando el dueño del vehículo que estás fotografiando aparece, suele ayudar a que el hombre se tranquilice. Que 2 ó 3 tíos estén merodeando por la noche en una propiedad donde tienes bienes propios no suele tener buena pinta. Ahora, que los que merodean por tus propiedades sean un hombre y una mujer, y que no se escondan cuando pasas cerca, dejando claro que no tienen miedo a ser descubiertos, es que, una de dos, o son unos cacos insensatos, o son 2 raros que no se sabe qué están haciendo, pero que no tiene pinta de ser acción delictiva alguna.

Y así pasó. Llegamos hasta donde estaba el tractor de la foto, una zona pegada a lo que luego supimos era un corral para ovejas, y donde había más chatarra, y, con toda la naturalidad del mundo, nos allegamos hasta el tractor. Allí sacamos nuestros bártulos y, una vez decidido cuál sería el mejor encuadre, montamos trípode, cámara y disparador. Tras encuadrar y enfocar, nos pusimos a hacer alguna prueba de iluminación. Mientras hacíamos todo esto, nos dimos cuenta de que un coche pasó un par de veces muy cerca de nosotros. Pasaba en un sentido, luego volvía… pasaba en otro sentido, luego volvía…. Esto me hizo sospechar que el conductor del coche podría ser el dueño o algún conocido o familiar del dueño, y que con sus viajes estaba intentando, o ahuyentar posibles cacos, en caso de que fueran, o llegar a ver qué hacían 2 personas con linternas al lado de su viejo tractor-chatarra.

En un momento determinado el hombre detuvo su vehículo, pero decidió no bajarse del mismo. Como nosotros prácticamente habíamos terminado nuestra foto, recogimos y nos marchamos dirigiéndonos hacia el camino en el que se encontraba parado el coche dentro del cual se hallaba el desconfiado conductor. Al llegar al camino sólo podían pasar 2 cosas: o que el hombre del vehículo no intentara acercamiento a nosotros, o que, bien bajándose del coche, bien acercándose con el mismo, intentara vernos más de cerca. Y esto último es lo que paso. El hombre arrancó el motor, encendió las luces y se acercó, poniéndose a nuestra altura. Yo ya imaginaba teniendo que dar explicaciones e intentando hacer entender a alguien que no está puesto en fotografía nocturna que estábamos tomando fotos a lo que quedaba de su tractor.... y de noche, . Sin embargo, el hombre me sorprendió, pues desde su puesto de vigía debió de vernos con trípodes y, sobre todo, debió de ver que no estábamos allí para llevarnos nada de su propiedad, porque simplemente nos saludo y nos preguntó, para querer confirmar, si estábamos grabando a su tractor. Así empezó una conversación en la que nos explicó sus miedos iniciales, pues ya le habían robado las ovejas del corral en más de una ocasión, y en la que acabamos siendo invitados a que fuéramos a retratar su bonito tractor cuando quisiéramos. ¡Qué majo!

Como imagino que, además de la historia que os acabo de contar, querréis tener datos sobre cómo realizamos la foto, os doy información que seguro que os puede ser de utilidad.

La foto fue realizada en 30 segundos, con un ISO bastante alto (1000), a pesar de que teníamos contaminación lumínica del pueblo con la que tuvimos que lidiar. ¿Por qué un ISO tan alto, tirando la foto a 30 segundos? La respuesta la tiene el tercer parámetro del triángulo: usamos una muy pequeña apertura del diafragma. Tanto como f/8. Si tenéis curiosidad de por qué usar una apertura tan pequeña, podéis preguntarlo y os explicaré con detalle el motivo.

En cuanto a la iluminación, toda fue hecha con luz cálida. Al ser un vehículo más bien pequeño, no fue necesario usar una linterna grande, aunque era una linterna mucho más grande que la usada para iluminar los faros con el fin de dar la sensación de que, a pesar de ser un viejo tractor, aún estaba con vida.

Por otro lado, con otra linterna, y a la vez que uno de los dos iluminaba el tractor, el otro se encargaba de dar luz a la derecha de la imagen, al suelo, con la intención de posicionar un poco el tractor.

Pues esta fue nuestra nueva aventura fotográfica nocturna. En fin, que sería de nuestras salidas si no nos pasaran cosas como las que hoy os cuento :-)

Por cierto, los más observadores habrán observado un cambio de firma. Creo que después de años usando la firma con la que empecé a mostrar mis fotos nocturnas, ha llegado el momento de cambiar. ¿Qué os parece?

Ahora sí, ya os dejo con la foto y los datos EXIF. ¡Hasta pronto!

Los datos EXIF:


mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/8
ISO: 1000



martes, 20 de febrero de 2018

El Símbolo II

La fotografía que esta noche os muestro fue tomada la misma noche que Luis y yo sacamos la fotografía que ya os mostré hace unos meses y que podéis ver en este enlace

El motivo fotografiado, un monolito, es un monumento franquista levantado creo que hace unos 75 años. No voy a entrar en valoraciones políticas sobre el monumento. Simplemente diré que, como creación arquitectónica, a mí me gusta. Por este motivo fuimos a fotografiarlo. Y por este motivo me dio pena encontrar que el monumento estaba "adornado" con pintadas que lo afeaban bastante. Aun así hicimos las fotos que fuimos a sacar. 

Esta foto fue la segunda que sacamos. Una foto que decidimos tomar cuando nos dimos cuenta de que la vía láctea que fuimos a sacar ya se había escondido detrás de las nubes y, por lo que veíamos allí, no tenía mucha pinta de que volviera a dar la cara.

Por ello, una vez que vimos cómo se movían esas nubes en el cielo, colocamos la cámara a la izquierda del monumento. Encuadre, enfoque manual (la foto está tirada con un Samyang de 14 mm, un objetivo que, al menos para Canon, no tiene enfoque automático) y una o dos pruebas de iluminación. Y esto es lo que sacamos. Ahora, vamos a ver detalles de la foto.

Lo primero, el enfoque y la apertura del diafragma. La foto, a pesar de estar con un objetivo muy luminoso, pues da una apertura de hasta f/2.8, está tomada a f/4. El motivo es que la cámara estaba situada muy cerca del monolito. Este encuadre nos gustaba, así que colocamos el trípode casi a los pies del monumento. Como, además, queríamos que en nuestra foto salieran las estrellas lo más naturales posible, es decir, como puntos, como las podemos ver a simple vista, necesitábamos conseguir el mayor enfoque posible. ¿Cómo conseguir este enfoque? ¿Quién nos lo podía dar? Pues, como en muchas ocasiones, nuestra querida hiperfocal. Y es que la distancia hiperfocal, cuanto más cierras el diafragma del objetivo, será una distancia menor, con lo que conseguirás una mayor profundidad de campo. Teóricamente, desde la mitad de la distancia a la que enfocas (la mitad de la distancia hiperfocal) hasta el infinito. Es decir, que si cerraba el diafragama lo suficiente, iba a poder tener en foco, no sólo las estrellas, que es lo que iba buscando, sino, por supuesto, el monumento que estaba fotografiando.

Si tenéis alguna duda con la hiperfocal, por favor, no dudéis en decírmelo, y yo intentaré resolvérosla lo mejor posible.

Una vez conseguido el enfoque, quedaba la iluminación. En este caso fue muy sencilla. Con una linterna de luz cálida de poca potencia vimos que iba a ser suficiente. Desde la derecha del monumento aplicamos luz al mismo. En este caso no consideramos necesario aplicar luz de relleno desde el lado opuesto pues nos gustó como quedó la foto sin esa iluminación.

En fin, íbamos con intención de sólo sacar fotos con Vía Láctea como protagonista, y, por suerte, pudimos llevarnos otras variaciones :-)

Espero que os guste la foto. ¡Hasta pronto!

Los datos EXIF:


mara: Canon 6D 

Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/5,6
ISO: 3200